La Sección alberga objetos de la vida cotidiana pertenecientes a la sociedad rural de finales del siglo XIX y colecciones de vestimenta muy variadas en cuanto a procedencia y edad. Destacan los ejemplares ansotanos con trajes infantiles, como el de “periquillo” o el de cristianar, o de adultos como los novios ansotanos, el “elástico colorau”, o el traje de María Cativiela de 1865.

El resto de la geografía aragonesa también está representada con trajes del principio del siglo XX y destacan ejemplares de mantones de merino y de Manila de finales del siglo XIX, algunos con profusión de bordados y labores. Hay también interesantes muestras de orfebrería y complementos, como el caso de unos pendientes del siglo XIX, de oro y aragonitos. De la cultura doméstica pueden reseñarse muebles, relojes, ropas de ajuar, enseres, vajillas, pucheros, estampas y figuras religiosas, así como lo relacionado con el pastoreo: cencerros, cuernas talladas, labores de boj o moldes de queso, trabajados primorosamente a finales del siglo XIX.

Cuenta también con  todos los objetos y herramientas necesarias en la compleja labor de la artesanía textil: desde las semillas de lino, cáñamo o lana, hasta el resultado final de la pieza de tejido. Destaca entre todo ello, un telar del siglo XVIII, proveniente de Orés y restaurado en 2008.