Se recogen muestras de la evolución funcional y estética de la cerámica, así como un breve recorrido de la cerámica desde las producciones neolíticas hasta el siglo XXI. Especial atención se presta a los talleres históricos aragoneses de Muel, Villafeliche y Teruel y a la alfarería tradicional aragonesa, dividida en dos grandes vertientes: la ollería (fuego) y la cantarería (agua), con un variado elenco de talleres y procedencias. El discurso se articula en torno a los siguientes enunciados: Función; evolución; cerámica decorada: Muel; cerámica decorada: Villafeliche; cerámica decorada: Teruel y alfarería común de diversos puntos de Aragón.

Obras destacadas: cuenco argárico de la Edad del Bronce (1500 a.E.); plato con liebre de Muel (Zaragoza), inicios del siglo XVII; frutero de Alcora (Valencia), siglo XVIII; especiero de Talavera de la Reina (Toledo), siglo XVIII; estatuilla de indio de Buen Retiro (Madrid); terrizo morcillero con el nombre de Orosia Díez de Muel (Zaragoza), siglo XVIII; orza con flores de Villafeliche (Zaragoza), siglo XVIII; tinaja de Cabra de Mora (Teruel), siglos XIX-XX y cántaro con bandas de Calanda (Teruel), siglo XX.