(Cerradas temporalmente salvo Barroco en la sala 14)

La exposición del Museo de Zaragoza ofrece un magnífico y representativo ejemplo de un periodo cronológico y cultural muy amplio, desde las primeras manifestaciones artísticas del románico en Aragón hasta los prolegómenos del arte contemporáneo. Piezas que nos introducen en la historia y territorio aragonés desde el siglo XII al XX, contextualizado con magníficos ejemplos del arte Español y Europeo. En un espacio continuo se articula una selección de obras desde los primeros tiempos del Románico, pasando por el Gótico, y el Renacimiento hasta las postrimerías del Barroco.

En la sala dedicada a la pintura barroca se muestran doce obras del siglo XVII, con las que se sintetiza la extensa colección de arte barroco que se conserva en el museo. Destacan el retrato doble de Jusepe Martínez y de su padre Daniel (1630), el gran lienzo de la Conversión del duque de Aquitania (1673) debida al pincel de Vicente Berdusán, ambos pintores son los principales representantes del barroco aragonés, en sus fases inicial y plena. Se muestran también otras obras maestras españolas como una vanitas (1660) de Antonio de Pereda, una imponente Santa Catalina de Alejandría de escuela sevillana, o Filósofo con libro (1630-1635) del taller de Ribera, además de dos soberbios cuadros de canastillas de flores de Juan de Arellano (1665-1670).

Obras destacadas: Talla en madera de María (siglos XI-XII); retablo de la Resurrección de Jaime Serra (1381-1382); Blasco de Grañén, Virgen del arzobispo Mur (1437-1439);  Juan de Juanes, Retrato del rey Alfonso V de Aragón (1557); Retrato de matrimonio, de Lavinia Fontana (1577-1585); Vanitas, de Antonio Pereda (1611-1678); Jusepe Martínez, Autorretrato (hacia 1630).