Ilustración: Pedro Moreno

16 personajes que maravillan y… Miguel de Cervantes

17 de mayo – 3 de septiembre

Esta muestra conmemorativa del IV centenario de la muerte de Miguel de Cervantes quiere presentar con imágenes y palabras a algunos de sus personajes literarios, porque son ellos los que trazan el recorrido de su obra, desde su primera creación, La Galatea (1585), una novela pastoril, a la última, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, relato bizantino que se publicó póstumamente, en 1617. Son sus creaciones literarias las que dibujan la inmensa figura de Miguel de Cervantes en
la historia; por ello los protagonistas del desfile son sus propios entes de ficción, pero sin olvidarle a él mismo, que es su creador.
La galería de personajes está formada por una serie de cuadros vivos de una exposición literaria, y al mismo tiempo es una invitación a la lectura. La puerta de entrada ficticia da paso a un maravilloso espacio de ficción, con libros abiertos, en los que puede verse a 16 personajes creados por Miguel de Cervantes. Se han escogido precisamente 16 para subrayar el número que une el año de su muerte en 1616 y el de esta conmemoración en 2016, aunque luego algunos de esos personajes llevan de la mano a otros, porque Rinconete no quiso dejarse retratar sin Cortadillo, ni Chanfalla sin
la Chirinos, y Cipión tenía que seguir hablando con Berganza.

Como en la vida, en el gran escenario de la creación cervantina hay personajes de todo tipo: pastores y peregrinos, caballeros andantes y escuderos, labradores y titiriteros, pícaros y filósofos, listos y bobos; y hablo tanto de hombres como de mujeres, porque son notables los personajes femeninos cuyo retrato escribió Miguel de Cervantes: no hay más que ver a Preciosa, la bella y discreta gitanilla, o a la espléndida Dorotea.
Y además con algunos de los personajes se abren caminos para la imaginación: perros que hablan y tienen asomos de filósofos y van de amo en amo como los pícaros, o dos geniales locos, uno decidió ser caballero andante y ha logrado ser el más famoso que ha habido y habrá en el mundo entero, y otro se creyó de vidrio y sus palabras pinchaban como si lo fueran.
Unos son muy conocidos y sus figuras están en muchas encrucijadas, pero otros lo son apenas: ¿quién sabe decir algo de Galatea o de Sigismunda? Para ello está este desfile de personajes: para recordar lo sabido, para enseñar lo que se desconoce. Es una danza del saber, en donde Miguel de Cervantes da la mano a sus personajes.

ROSA NAVARRO DURÁN