Acaba de ingresar en la biblioteca del Museo de Zaragoza una importante obra, tanto por sus aportaciones científicas como por su transcendencia para la Arqueología y el patrimonio cultural de Aragón. Se trata del libro titulado “Cascos hispano-calcídicos. Símbolos de las élites guerreras celtibéricas”, sus autores son Raimon Graells, Alberto Lorrio y Fernando Quesada reputados expertos en la Protohistoria de la Península Ibérica. Se trata de un libro cuidadosamente editado, con 330 páginas más las tablas y láminas correspondientes, profusamente ilustrado con numerosas fotografías, dibujos y mapas. Acaba de ser publicado por el Römisch-Germanisches Zentral Museum de Mainz (Alemania). Hay que destacar que esta obra ha llegado a nuestra biblioteca donada por gentileza de los autores y de la citada institución museística a quienes queremos expresar nuestro agradecimiento.

Cubierta del libro

En este documentado y riguroso estudio se dan a conocer desde un punto de vista científico el conjunto de cascos celtibéricos muy probablemente expoliados en los años 80 en la localidad zaragozana de Aranda de Moncayo que, tras un intrincado periplo, han terminado dispersándose en el mercado internacional de antigüedades. El caso ha dado lugar a las operaciones de la Guardia Civil Helmet I y II, mediante las cuales se han decomisado en Aragón varios miles de piezas arqueológicas obtenidas de forma furtiva.

A partir de este excepcional hallazgo, los autores definen un nuevo tipo de casco relacionado con la cultura celtibérica que denominan “hispano-calcídico”, un arma defensiva inspirada en modelos greco-itálicos pero reinterpretada y fabricada en la Península Ibérica, preferentemente en el área de la Celtiberia. Su cronología es amplia, según los siete grupos que los autores de este estudio llegan a establecer, y va desde mediados o finales del siglo IV a. C. al I a. C. La mayoría de los expoliados en Aranda de Moncayo se fechan en la tercera centuria antes de Cristo.

Partes de un casco hispano-calcídicos segun Graells

Una cantidad muy apreciable de los cascos de éste u otros tipos localizados con un contexto arqueológico más o menos preciso se interpretan como ofrendas de armas personales, ya sea en ambientes funerarios, como ofrendas a las aguas o exvotos en santuarios de carácter urbano. Este último parece ser el caso de la mayoría de los cascos encontrados en Aranda que estuvieron acompañados de otros objetos excepcionales como discos-coraza, espadas y trípodes. El conjunto debió estar depositado en el mismo cerro de El Castejón, donde se ubicó una ciudad celtibérica de más diez hectáreas de extensión que verosímilmente se identifica con la ceca que acuñó monetario de bronce con los rótulos Aratis/Aratikos. El Gobierno de Aragón acaba de declarar Bien de Interés Cultural este yacimiento.

Moneda de aratikos

Estamos ante una magnífica obra de análisis y síntesis sobre un tipo de arma hispana hasta ahora poco conocido y cuyo desarrollo se basa principalmente en el depósito de cascos de Aranda de Moncayo, uno de los hallazgos arqueológicos más importantes realizados nunca en la Celtiberia. Un libro que desde ahora ya se puede consultar en la biblioteca del Museo de Zaragoza.

MdZ